Sábado, 13-09-08
El operador turístico británico XL Leisure Group Plc se declaraba ayer en bancarrota por lo que se ha visto obligado a cancelar todos sus vuelos de XL Airways. Por medio de un comunicado colgado en su portal de internet la compañía señalaba que la quiebra se produce como consecuencia de la volatilidad de los precios del crudo y la desaceleración económica, a lo que se suma el hecho de que no ha logrado obtener más financiación. Las únicas divisiones de XL a las que no afectará el cese de actividades son la alemanas y francesa, que continuarán operando con normalidad, aseguró la compañía.
Según las estimaciones de la Autoridad Civil de Aviación británica (CAA), el cese de la actividad del tercer operador turístico británico afecta en total a 85.000 pasajeros, sin contar los 200.000 clientes que han reservado de antemano sus viajes con XL.
En España centenares de turistas británicos se han quedado en tierra. Sólo en el aeropuerto de Tenerife más de 1.500 turistas se han visto afectados por la cancelación de 8 vuelos con destino a Bristol y Newcastle, según AENA, que desde primera hora de la mañana ha puesto en marcha un gabinete de crisis para «ofrecer una solución efectiva y rápida a los pasajeros afectados».
Conjuntamente con Turismo de Tenerife, Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, responsables de la compañía afectada y touroperadores que trabajan en Tenerife Sur han logrado recolocar en otros vuelos a unas 300 personas. A lo largo de la noche de ayer otros 5 aviones con un total de 1.600 plazas trasladaron a los demás pasajeros a su país de origen.
En Baleares otras 500 personas aproximadamente se han visto perjudicadas por la cancelación de otros cuatro vuelos entre Reino Unido y Palma de Mallorca, uno entre Londres y Mahón y otros dos entre Gatwich y Menorca.
Según fuentes de AENA consultadas por ABC de esos dos vuelos, el de llegada se ha suspendido; el de vuelta con destino a Gatwich se ha reprogramado y lo ha realizado British Midland.
El petróleo hunde las chárter
La quiebra de XL demuestra que las compañías chárter son especialmente vulnerables a las fluctuaciones de los precios del petróleo, aseguraba la aerolínea Futura, competidor directo de la británica. En un comunicado, definió a la compañía aérea británica como un «modelo de referencia» para el sector «tanto en lo que respecta al servicio al cliente, como en temas operativos y de seguridad en vuelo», y lamentó que se lancen «acusaciones contra la empresa sin ningún fundamento».


