La crisis en el sector del automóvil va a generar una destrucción de empleos en cadena. Los ajustes en las fábricas de las multinacionales se trasladarán a las industrias auxiliares, las que producen componentes. El resultado será la pérdida de puestos de trabajo en cascada y Aragón será una de las comunidades autónomas que más lo notará. Así lo creen algunos sindicatos, que ayer se reunieron en Zaragoza para analizar la situación en este sector, clave para la economía de la región.
En Aragón, el sector del motor lo monopoliza la factoría de General Motors (GM) de Figueruelas (Zaragoza). Pero en torno a ella, desde los años 80 ha prosperado un gran tejido de empresas auxiliares. Unas dependen de lo que les compra GM. Otras suministran a varios fabricantes. En total, en esta comunidad hay 156 industrias auxiliares del automóvil, en las que trabajan 16.500 personas.
GM ha aprobado para los próximos meses varios días de paro en la producción y la eliminación del turno de noche del modelo Meriva -en Figueruelas se fabrican, además, los modelos Combo y Corsa-. El motivo es el descenso de las ventas, que afecta de forma generalizada al sector del automóvil.
Las multinacionales ajustan para sortear la crisis y eso generará un descenso en la actividad de las industrias de componentes. El responsable del sector Metal de UGT-Aragón, Luis Tejedor, afirmó ayer que la fuerte caída en las ventas no ha tocado fondo, se prevé que empeore en el último trimestre de este año y en 2009, y eso generará un «excedente importantísimo» que provocará la destrucción de empleo. Tejedor, en línea con lo manifestado por otros responsables sindicales, afirmó ayer que va a ser «inviable» mantener el actual volumen de puestos de trabajo en el sector y ha pedido a las grandes compañías que den información «clara y transparente» para que las auxiliares puedan reaccionar a tiempo y de la forma menos traumática posible en términos laborales.
Renault, 4.000 empleos menos
Por otra parte, en Francia los recortes de empleo no son sólo una negra premonición sino una realidad, ya que Renault presenta hoy el plan de ajuste de plantilla por el cual se deshará de 4.000 empleos, bajo la justificación de adaptarse a la negativa coyuntura internacional -aunque el grupo ha ganado 1.467 millones de euros en la primera mitad de 2008, un 36,7% más que en el mismo periodo del año pasado- . El objetivo es lograr 3.000 bajas voluntarias del personal de la empresa a los que se añadirían 1.000 más entre los puestos ligados a la producción de la fábrica de Sandouville, en Normandía, informa Efe.
FABIAN SIMON
Instalaciones de General Motors en Figueruelas