Domingo, 07-09-08
«Hipócritas» y «cínicos» son quienes critican la nueva ley del aborto que el Gobierno ha anunciado, y también los que se oponen a la ley de la memoria histórica y al polémico macroproceso revisionista que quiere abrir Garzón; una ley pensada, dijo, para «cerrar heridas a muchas personas». Es lo que opina el presidente del Gobierno, que ayer intervino en el 11 Congreso del Partido Socialista de Madrid con un mensaje: ante la crisis, las prioridades son el empleo y la solidaridad con los parados. En su intervención cargó duramente contra el PP, precisamente cuando los populares están cerrando con el PSOE importantes acuerdos (Justicia, por ejemplo) en un clima que pretende ser de respeto mutuo.
El discurso de Zapatero se apoyó en dos pilares: políticas sociales y economía. Las primeras, para contraponerse a los planteamientos del PP; la segunda, para adelantar algunas de las recetas que piensa llevar el miércoles al Congreso de los Diputados.
«Ganen las elecciones»
Comenzó con la polémica asignatura de Educación para la Ciudadanía: exigió a las comunidades -como la de Madrid- donde gobierna el PP que «apliquen la ley», y les conminó: «Si quieren poner otra asignatura que forje en valores de convivencia, lo que tienen que hacer es ganar las elecciones y cambiar la ley en el Parlamento».
Acusó a los populares de defender «intereses particulares y mercantiles», frente a los «generales y de solidaridad» por los que, dijo, aboga el PSOE, y a renglón seguido sacó pecho anunciando que «en tiempos de Aznar, la ayuda al desarrollo en España estaba en el 0,2 por ciento y nosotros la vamos a situar en el 0,7».
Criticó la «hipocresía» y el «cinismo, envueltos en altos valores morales», de quienes «dicen que divide al país tener una ley con más garantías y seguridad para la interrupción voluntaria del embarazo, o que las personas mayores puedan saber, simplemente, dónde están enterrados sus seres queridos». En su opinión, y «como patriota», eso «no es abrir heridas: es cerrárselas a esas personas». Por eso, el presidente confían en que «el PP reconozca su derecho a saber dónde están sus familiares muertos».
Telemadrid
Ironizó con el anuncio del PP de privatizar Telemadrid: «¿Pero cómo? ¿Más aún? Lo que quieren es apropiársela aún más, para sus intereses partidistas y personales». Y puso además a TVE como ejemplo de que «lo público puede ser plural independiente y respetuoso». Por lo que respecta a la situación económica -a la que llamó «frenazo y estancamiento serio de la economía» -, el presidente recordó que su «gran objetivo es un país social», es decir, «vamos a seguir manteniendo y mejorando las políticas sociales».
El origen de la difícil situación económica, dijo, es la política seguida en Estados Unidos «que concedía hipotecas sin ningún tipo de garantía posterior». Mientras llega esta situación, su receta es: «Solidaridad con los parados y con aquellos que tienen rentas más bajas; pacto social entre trabajadores y empresarios, y reformas para que el futuro crecimiento sea mejor», aunque recordó que «nunca seremos inmunes a la economía internacional».
Las reformas, anunció, afectarán a la formación: por un lado, las ya anunciadas en la Formación Profesional; por otro, mayores inversiones en educación, poniendo el énfasis en el tramo de 0 a 3 años. Y también apuntó reformas en «el servicio público de empleo», para que incentiven mediante la formación el mayor acercamiento entre la oferta y la demanda.
«Mi prioridad va a ser el empleo, pero no para hacer decretazos o restringir derechos, sino para apoyar a los desempleados», dijo José Luis Rodríguez Zapatero, que no mencionó la palabra crisis.

