Sábado, 06-09-08
LUIS CANO
MADRID. Los hijos gemelos de Jesús Neira tuvieron el mismo sueño ayer por la noche. «Soñaron que su padre se despertaba. Primero me lo dijo Alejandro cuando se levantó. Luego Daniel, nada más despertarse, me contó lo mismo. Nunca antes lo habían soñado», cuenta su madre, Isabel Cepeda. Hoy se cumple un mes desde que el profesor entró en coma cuatro días después de mediar en una agresión de violencia machista. Un mes, cuenta Isabel, «viviendo en el infierno».
«No hay nada peor que esto» es el balance de Isabel después de un mes con su marido ingresado en la Unidad de Reanimación del Hospital Puerta de Hierro: desde el fatídico 6 de agosto, después de pasar por las manos de cinco médicos en cuatro días para atenderle tras la agresión de Antonio Puerta, de 44 años, por intentar defender de su ataque a una mujer frente a un hotel de Majadahonda.
«Jesús suele decir: «Si te afliges, te aflojas». Él no está dejando de luchar, nosotros tampoco podemos dejar de hacerlo», explica Isabel con la entereza que su marido, en estado crítico, le transmite. «Hay días buenos y malos, aunque cada vez es más dramático», asegura. Ayer, cuenta, fue un día de los buenos porque le bajó la fiebre. Todo, claro, dentro del estado crítico en que cayó el 27 de agosto tras sufrir un choque séptico, agravado hace cuatro días por un empeoramiento en sus funciones respiratorias que se temió definitivo, además de padecer una hipertermia hace dos días.
Sedado y conectado a ventilación mecánica. Su mujer y sus hijos sólo pueden visitarle una hora por la mañana y otra por la tarde debido a su estado de extrema gravedad. Cuando los gemelos, de 13 años, comiencen las clases, le verán sólo por las tardes. Isabel, profesora universitaria como su marido, no hace planes para el nuevo curso: «Ni siquiera hago planes para esta tarde».
La familia de Neira se siente orgullosa de Jesús, y se mantiene al margen de actitudes que enturbian el valor de su acción. Así, hacen oídos sordos al periplo que Violeta Santander, la mujer agredida a la que el profesor defendió, ha comenzado en medios de comunicación.
Esta semana Violeta aseguró en la revista «Interviú» que Neira «no es un héroe». Hoy aparecerá en el programa «La Noria» de Telecinco. Por el contrario, agradecen actitudes como la del padre de Violeta, que aseguró a este diario (ABC 20-VIII-2008) que Jesús es «un hombre bueno». También la madre de Antonio Puerta le pidió perdón a la familia en los juzgados, según cuenta Javier Castro, portavoz de la familia. Puerta está encerrado en la cárcel de Soto del Real desde el 13 de agosto en prisión preventiva, y se enfrenta a una pena de entre dos y diez años.
La familia centra toda su atención en Jesús, pero sin olvidar la cuestión judicial. El caso ha pasado desde comienzos de esta semana a la juez titular del juzgado número 4 de Majadahonda, Yolanda Rodríguez Tapia, de vacaciones hasta entonces. El magistrado que la sustituía, Alejandro Santos Requena, además de enviar a prisión a Puerta, llamó a testificar a tres de los facultativos que le atendieron desde el momento de la agresión hasta que tuvo el derrame cerebral. Los médicos declararon que actuaron «conforme a protocolo», pero siguen imputados.
Los abogados de la familia consideran que hubo una mala práctica médica. Afirman que en ningún momento le realizaron un escáner cerebral a pesar de haber sufrido contusiones en la cabeza, y advertirles de que está operado del corazón y recibe medicación anticoagulante. Pedirán la declaración de un cuarto médico, un trámite que se ha retrasado debido al cambio de magistrado. Todo, mientras la Comunidad, responsable de la Sanidad, se empecina en presentarse como acusación en el caso, frente el deseo de los abogados de la familia, y tras haber sido desestimada su petición en dos ocasiones por el juez.

