Viernes, 05-09-08
M. MOREIRA
VALENCIA. Dos investigadores del CEU Cardenal Herrera de Valencia han relacionado la profunda melancolía y dramatismo de las últimas piezas de Beethoven con la enfermedad crónica desarrollada por el compositor alemán a causa de una intoxicación por plomo. El estudio llevado a cabo por los profesores Vicente Rodilla y Carlos Garcés parte del hallazgo de altas concentraciones de este metal en los cabellos del autor de la «Novena Sinfonía» -objeto de diversos estudios en el mundo desde el año 2000- para establecer hasta qué punto la irritabilidad y la depresión producida por el saturnismo se plasmó en partituras como «La Gran Fuga» o el «Cuarteto Opus 131» (descrito por Wagner como «la cosa más triste jamás dicha con notas»). Así, los investigadores valencianos -y a la sazón músicos aficionados- explican la naturaleza introspectiva de algunas de estas obras con el carácter antisocial descrito en la sintomatología de este tipo de intoxicación.


