Viernes, 05-09-08
Los sindicatos y asociaciones de inmigrantes reaccionaron ayer con virulencia al anuncio del ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, de «aproximar a cero» las contrataciones de trabajadores inmigrantes en sus países de origen.
La secretaria para la igualdad de UGT, Almudena Fontecha, criticó la «deriva que empieza a ser constante y preocupante por parte del ministro de relacionar el aumento del desempleo con la inmigración». Añadió que «es casi como si se responsabilizara a los trabajadores inmigrantes de una situación que ellos mismos son los primeros en sufrir».
En este sentido, el secretario de Migraciones de CC.OO., Julio Ruiz, advirtió que «no se puede introducir a la inmigración cada vez que se habla de crisis» y que dejar de contratar inmigrantes en los países de origen «disparará el empleo sumergido».
El rechazo al proyecto de Corbacho también se ha visto reflejado en las asociaciones de inmigrantes. Dura Aguirre, presidenta de la Asociación Hispanoecuatoriana Rumiñahui, explicó a ABC que «la ruptura de los acuerdos bilaterales supone eliminar la única vía de entrada legal y por tanto, fomentar la movilización irregular».
Las empresas de trabajo temporal son, en muchos casos, las encargadas de buscar a los inmigrantes en sus países de origen. De hecho, un 34,1% de los contratos de la Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal (AGETT) se realizan con ciudadanos extranjeros. De estos contratos, que en buena parte estarían afectados por el proyecto, casi la mitad se celebran con marroquíes, ecuatorianos, colombianos o peruanos.
Alarma por los temporeros
El presidente de AGETT, Francisco Aranda, calificó de «injusta y antisocial» la medida del ministro al que reprochó que «lleva un año sin desarrollar políticas activas de empleo que permitieran salvar la situación».
Ante las reclamaciones por parte de la Coordinadora de Agricultores y Ganaderos (COAG) de que «muchas campañas pueden peligrar pues la plantación y la recogida de muchos cultivos se consigue gracias a la contratación en origen», responsables del Ministerio de Trabajo se vieron obligados a aclarar que la medida se aplicará a los trabajadores contratados por el Régimen General y no a los temporeros.
En relación con la iniciativa, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, se alegró de que el Gobierno haya admitido que «la capacidad de acogida de España no es ilimitada» y pidió que «no vuelvan a utilizar frases como papeles para todos». Por su parte, ICV, PNV, CC, CiU y ERC criticaron la intención del ministro y solicitaron al Gobierno «realismo» para afrontar que los inmigrantes no tienen culpa del paro y que habrá sectores donde si haga falta su trabajo.
Cae el poder adquisitivo
Por otra parte, la escalada de la inflación registrada este año ha agudizado la pérdida de poder adquisitivo de los salarios en España, tendencia que se registra desde 2004. Según el «Estudio General de Remuneraciones» elaborado por Watson Wyatt, el incremento salarial medio de los españoles fue del 4,4%, cinco décimas por debajo del IPC interanual de agosto, que se situó en el 4,9%.
En el informe han participado 386 compañías españolas de todos los sectores y tamaños, un tercio de ellas integradas en el IBEX-35, y en él se han tomado en cuenta todos los incrementos salariales producidos en los diferentes niveles laborales, desde trabajadores manuales a directores generales. Para 2009, Watson Wyatt prevé que los salarios suban un 4, 2%, cinco décimas más que en Europa occidental (3, 7%).
Crecen los ERE en construcción
El número de trabajadores de la construcción afectados por expedientes de regulación de empleo (ERE) autorizados por el Ministerio de Trabajo se multiplicó por cinco durante el primer semestre del año respecto a igual periodo de 2007, siendo el sector de la construcción el único en el que aumentaron los empleados inmersos en este tipo de procesos. En concreto, un total de 2. 081 trabajadores de la construcción se vieron afectados hasta junio, un 399% más que en 2007.


