Miércoles, 03-09-08
Se confirmó lo que era imposible negar y se argumentó con una recomendación médica por parte del facultativo del Palacio de la Zarzuela para que la Princesa de Asturias se operara la nariz debido a unos «problemas respiratorios» que es la clásica excusa de toda la vida cada vez que alguien se ha retocado su tabique nasal.
Desde que la Princesa de Asturias apareció públicamente con su nueva nariz, los comentarios no han faltado. Y hay para todos los gustos. Como todo lo que pasa con Doña Letizia que nunca deja indiferente. Mira, en eso se nota que ha trabajado en la televisión, un medio donde siempre dicen que hay que levantar pasiones, para bien o para mal, pero cuyo objetivo final es conseguir que el espectador no se quede frío. Con la Princesa ocurre, y de ahí que no haya dejado de ser una «valentía» que se decidiera a pasar este verano por el quirófano para cambiar su perfil sabiendo que ese nuevo ángulo iba a ser pasto de todos los comentarios. Sus tacones, sus peinados, los vestidos, los bolsos, las joyas... todo lo que lleva y luce la Princesa se comenta en mil foros y un cambio estético es mucho más de lo que hasta ahora se había podido «diseccionar» por parte de sus defensores o detractores, que haberlos haylos, por lo menos en cuestiones de imagen.
Si este principio de verano la sorpresa llegó cuando apareció en la lista de «Vanity Fair» de las más elegantes (está claro que el desembarco en España de esa conocida cabecera necesitaba una campaña de promoción que diera que hablar, como finalmente ha ocurrido y de ahí esa «lista» y ese generoso puesto), el cambio de nariz ha sido, y es, materia de análisis en casi todos los programas informativos o del corazón, que aquí nadie se ha quedado fuera.
Reconocida y confirmada la operación, lo que no se comunica es quién es el autor de ese nuevo perfil y dónde se realizó la intervención. Sólo que fue a su vuelta de la inauguración de los Juegos Olímpicos en Pekín, a mediados de agosto. Pues bien, he aquí que hasta mis oídos llega el nombre del posible doctor que hizo esa real operación y cuyo perfil, nunca mejor dicho, cuadraría perfectamente con la elección del titular, dado que se trata de un cirujano militar de una trayectoria intachable y un más que reconocido prestigio.
Mi fuente me asegura que es el doctor Antonio Porcuna Gutiérrez, presidente de la Sociedad Española de Cirujía Plástica, Reparadora y Estética, jefe de servicio de Cirujía Plástica del Hospital Militar Gómez Ulla de Madrid, y que en consulta privada también opera en los hospitales Nuestra Señora de América y Pardo de Aravaca.
En contacto telefónico ayer con el doctor Porcuna y a mi pregunta de si era el autor de la nueva nariz de la Princesa, por supuesto su respuesta fue que no. Tampoco esperaba otra contestación. Primero porque ningún facultativo va a dar información sobre sus pacientes; y segundo, porque tratándose de Doña Letizia, la discreción y el silencio son casi sagrados. Eso sí, el doctor es de lo más amable y sí comenta que le gusta cómo ha quedado la nariz. Tampoco fuentes de la Zarzuela confirman ni desmienten esta noticia, puesto que directamente me dicen que desconocen quién ha operado a la Princesa dado que no es una información oficial.
En cuanto a que haya habido más retoques faciales, es el doctor Ángel Martín de la Clínica Menorca quien, tras analizar las imágenes, me apunta que es probable que Doña Letizia se haya realizado también una bioplastia (relleno de las arrugas con acido hialurónico sin anestesia y a través de unas inyecciones ), a raíz de cómo luce ahora su piel, y descarta que le hayan realizado una cirugía maxilofacial para evitar el prognatismo de la barbilla, «dado que hubiera necesitado más tiempo de recuperación al ser una operación más agresiva». Si apunta que podría tratarse de una liposucción en la barbilla para suavizar también el perfil.


