Domingo, 31-08-08
JAVIER GONZÁLEZ
SERVICIO ESPECIAL
KUALA LUMPUR. Durante este mes se ha celebrado la II edición de la Competición Internacional de Fuegos Artificiales de Malasia, certamen que pretende situarse entre los concursos pirotécnicos internacionales más importantes. Esta edición ha contado con la participación de Malasia, China, Canadá y España.
La competición se ha celebrado durante todo el mes de agosto en Putrajaya, 25 kilómetros al sur de Kuala Lumpur. El día 24 fue el turno para el equipo español, representado por Zamorano Caballer S.A., y pese a haber tenido que presentar su espectáculo bajo la lluvia durante más de la mitad del mismo, resultó ganador del certamen.
Otros compromisos
El equipo español no pudo asistir a la ceremonia de entrega debido a compromisos internacionales como el Concurso Internacional de Fuegos Artificiales de San Sebastián o el GP de Europa de F-1 en Valencia. Finalmente el trofeo lo recogió el embajador de España en Malasia, José Ramón Barañano.
Caballer participó con un número llamado «Alegría» diseñado por Patrick Brault -director de la división que Zamorano Caballer tiene para América del Norte con sede en Quebec (Sirius Pyrotechnics)-.
Patrick diseña los castillos de manera que el público pueda identificar a España durante el espectáculo. Para ello, se apoya en la música a la hora de diseñar el mismo. «Hemos utilizado Suspiros de España o El concierto de Aranjuez, que son temas muy famosos que la gente puede reconocer», afirmó el diseñador.
Además de la meteorología, el equipo español tuvo que superar otro obstáculo: la imposibilidad de disponer de sus propios productos para preparar el espectáculo. «Toda la mercancía que llega en barco desde España a Malasia pasa por China, y con los JJ.OO., China ha blindado sus puertos, especialmente a las mercancías peligrosas como son los explosivos. Así que hemos preparado el castillo con un producto comprado en Tailandia. Montar un espectáculo con un material que no es el tuyo no siempre se adapta a lo que has diseñado», señaló Caballer.
El pirotécnico sigue la línea que ha desarrollado la empresa desde 1877 y durante cinco generaciones en la industria de la pirotecnia. Hoy en día, la experiencia acumulada se ve reforzada con los últimos avances tecnológicos ya que todas las empresas del mundo están a un alto nivel y es más difícil marcar diferencias. «Hoy en día ya no hay trucos secretos. Si inventas algo nuevo todo el mundo lo ve y lo van a copiar».

