Jueves, 28-08-08
POR BORJA BERGARECHE
MADRID. Llegó a España en los 70 con una beca Fulbright e ingresó en Radio Exterior en 1979. Ya jubilado y residente en Madrid, Gil Carbajal, que ostenta la doble nacionalidad España-EE.UU., fue ayer el primer delegado en votar por Clinton.
-Acaba de votar por Hillary Clinton. ¿Por qué no Obama?
-Porque estaba comprometido por el resultado de las primarias. Cinco de los 22 delegados elegidos en la circunscripción exterior somos delegados de Hillary. Representamos a un 30 por ciento de demócratas en todo el mundo que apostaron por ella. El sistema me da libertad de voto, pero siento que tengo esa obligación moral.
-¿Cómo es el ambiente en el campo de Clinton? ¿Amargo?
-Quizás entre los activistas hay mucha gente que no está satisfecha. Pero los líderes estamos comprometidos con el partido y con el país, y compartimos la esperanza de que el lema de «yes we can» (sí podemos) va a funcionar, y que Obama está suficientemente preparado para afrontar los próximos meses, porque el acoso de los republicanos va a ser muy fuerte. Sabemos por experiencia que no tienen escrúpulos.
-¿Por qué un 30 por ciento de votantes de Hillary se resiste a votar por Obama?
-Para mi es un misterio, porque no es coherente. Obama y Hillary tienen el mismo programa prácticamente, y Hillary representa lo opuesto a McCain. Una cosa es no votar, y otra cosa es que voten lo opuesto a lo que votaron antes.
-¿Qué es lo que provoca miedo en Obama?
-Lo desconocido. Por desgracia, al electorado estadounidense le falta sofisticación política.
-¿Y por qué gusta mucho más en el extranjero, en Europa?
-La nueva seña de identidad de EE.UU. debe ser la pluriculturalidad. En un Estado como California, las minorías ya son mayoría. Los que vivimos fuera del país somos muy sensibles a ese mensaje pero, ante el público americano -más inculto- debe hacer hincapié en sus raíces americanas y en sus valores familiares, como hizo aquí su mujer, Michelle.
-¿Joe Biden le ayudará a proyectar esa idea?
-Obama tiene ya una gran proyección en el exterior. La incorporación de Biden busca la proyección doméstica, por sus orígenes humildes. Yo hubiera preferido a Hillary como vicepresidenta, pero me fío de los sondeos manejados por el equipo de Obama que indican que Biden era el mejor para garantizar la victoria. Espero que apuesten por más cooperación internacional, y que las relaciones con España vuelvan a su cauce.

