Telefónica entiende que los tiempos no están para regalar nada y, a partir del 1 de octubre próximo, cobrará 0,58 euros al mes a los clientes que disponen del servicio de identificación de llamada -que son todos los que disponen de teléfono fijo, unos 6 millones-, ya que es una prestación que ha incluido por defecto al contratar la línea y aparece junto al contestador.
Desde el pasado 10 de julio, Telefónica cobraba ya este servicio a aquellos clientes -unos 4 millones- que únicamente tenían contratada una línea fija, sin tarifas planas ni ADSL con esa compañía. A partir del 1 de octubre pagarán todos los clientes, aunque tengan servicios de banda ancha, tarifas planas o bonificaciones.
La compañía que preside César Alierta, que obtuvo un beneficio neto de 3.593 millones de euros en el primer semestre del año, podría ingresar hasta 41,76 millones de euros extras al año por el servicio de identificación de llamadas.
Darse de baja en el 1004
Los clientes que no quieran pagar esta prestación deberán llamar el número 1004 para darse de baja del servicio.
Telefónica está informando a sus clientes en sus facturas de agosto que «a partir del 1 de octubre finaliza la promoción de gratuidad del servicio de identificación de llamadas.
Esta prestación comenzó en 1999 y su precio era de 200 pesetas al mes (1,2 euros) y una cuota de alta de 1.000 pesetas (6 euros). Dos años después, con la aparición de los teléfonos con pantalla, Telefónica empezó a incluir este servicio de forma gratuita en la contratación de las líneas fijas.
Fuentes de la compañía simplifican este cambio y explican que «simplemente se trata de que la promoción que había sobre esta prestación se termina en octubre» y subrayan que el servicio de identificación de llamadas «tiene unos costes para la compañia de 1,2 euros al mes, de los que sólo la mitad se van a repercutir en la factura».
Por su parte, la Federación de Consumidores en Acción (Facua) denunciará a Telefónica por el cobro de la identificación de llamadas «por considerar esta práctica ilegal, ya que los usuarios nunca han solicitado este servicio que, desde hace años, era gratuito», según declaró a Efe su portavoz, Rubén Sánchez, quien subraya que Telefónica «nunca ha notificado a sus clientes que era un servicio añadido», por lo que su cobro «es algo que Telefónica se saca de la manga».