Publicado Martes, 26-08-08 a las 08:54
La isla de Mallorca acoge entre el 25 y el 27 de agosto las «Conversaciones literarias en Formentor», en las que, de alguna manera, se quiere rendir homenaje a dos eventos literarios de primer nivel que tuvieron lugar hace justo medio siglo en el Hotel Formentor. Por una parte, las «Conversaciones poéticas de Formentor», que, impulsadas por Camilo José Cela, tuvieron lugar entre el 15 y el 28 de mayo de 1959; y por otra, el primer «Coloquio internacional sobre novela» que, impulsado por Carlos Barral, se celebró entre el 26 y el 28 de mayo de ese mismo año, y en donde se gestó la creación de dos de los premios más prestigiosos de la literatura mundial en la década de los años sesenta, el Premio Internacional de Literatura, para obras de creación ya publicadas, y el Premio Formentor, para originales inéditos, que se concedieron entre 1961 y 1967.
A finales de los años cincuenta del pasado siglo, Mallorca empezaba a ser ya un destino turístico muy conocido, pero, curiosamente, la isla era entonces aún más conocida por su relevancia cultural, detrás de la cual había un gran nombre propio, el de Camilo José Cela.
Cela había llegado a Mallorca a principios de 1954, y sólo dos años después nacería, de su mano, la revista «Papeles de Son Armadans», que hasta su desaparición en 1979 fue un referente de la mejor literatura española, en la que colaboraron las firmas más reconocidas a ambos lados del Atlántico, incluidas las del exilio español.
Por lo que respecta a las «Conversaciones poéticas de Formentor» de 1959, participaron, entre otros, Vicente Aleixandre, Carles Riba, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Dionisio Ridruejo, José Luis Cano, José Hierro, Luis Rosales, Robert Graves y José Agustín Goytisolo; mientras que en el «Coloquio internacional sobre novela» estuvieron presentes, además de Cela y de Barral, autores como Italo Calvino, Miguel Delibes, Alberto Moravia, Carmen Laforet y Marguerite Duras. En el transcurso de ese encuentro se falló también la segunda edición del «Premio Biblioteca Breve», que ganó Juan García Hortelano, con «Nuevas amistades».
García Hortelano sería también el ganador del primer Premio Formentor, en 1961, con «Tormenta de verano», mientras que el Premio Internacional de Literatura fue para Samuel Beckett y Jorge Luis Borges. Ambos premios estaban dotados con 10.000 dólares, y contaban con el respaldo de, entre otras editoriales, Editions Gallimard, Giulio Eiunadi Editore, Widenfeld & Nicholson, Grove Press, Rowohlt Verlag y Seix Barral. Sin duda, eran otros tiempos, y no sólo para la literatura.

