
Jueves, 21-08-08
Asegura que «nada ni nadie» conseguirá que renuncie a su trabajo y a «la defensa de los intereses del municipio». Y que la denuncia en su contra por abuso sexual y extorsión, entre otros cargos, será rebatida en el terreno judicial.
Se trata de Ruymán García, el alcalde de Valle Gran Rey, municipio gomero donde se alzó con el lugar que hoy ocupa tras una polémica moción de censura en la que se apoyó en el grupo socialista (PSOE) para arrebatar la alcaldía a Esteban Bethencourt, a quien aludió ayer de manera elíptica en un comunicado.
Tras mostrar su apuesta «por la unidad de todos los vecinos y las vecinas de Valle Gran Rey» para conseguir que el pueblo «progrese y avance como se merece», se lamentó de que haya quien «confunda los objetivos personales con el bienestar general e intente sembrar discordia o desconfianza», cuando lo necesario, según su parecer, «es trabajar todos a una».
El representante municipal dijo que no tendrá ningún problema en desmontar judicialmente las denuncias presentadas «o calumnias lanzadas» contra su persona, aunque matizó con que «pese a todo», siempre ha defendido «el diálogo y el entendimiento».
La denunciante, a quien no mencionó en ningún momento el alcalde, aportó ayer más datos -que serán ampliados en la edición de mañana, viernes- acerca de los hechos que denunció ante el puesto de la Guardia Civil de Valle Gran Rey.
Según consta en el escrito, tras haber intentado forzarla a mantener relaciones sexuales en un hotel de Santa Cruz de Tenerife, García intentó persuadirla de que no denunciara los hechos ocurridos. Incluso, al ponerse al teléfono el marido de la denunciante, «le pidió que le perdonase, que él les daría trabajo a todos, que todo se podía solucionar».
Se trató de la última conversación denunciada por Ágata González, profesora de baile del Ayuntamiento de Valle Gran Rey en los últimos seis años y que ante el cambio en el grupo de gobierno municipal asegura haber sido acosada sexualmente para poder continuar en su cargo.

