Miércoles, 20-08-08
No sólo sorpresiva, sino impactante ha sido la publicación del informe de la Sindicatura de Cuentas sobre el ejercicio 2004 de la Radio Televisión de Castilla-La Mancha, cuyo director general es el periodista Jordi García-Candau. Ayer mismo, Candau pidió comparecer ante la comisión parlamentaria que controla el funcionamiento del ente público para dar cuenta del citado informe. Fuentes parlamentarias informaron a Efe de la entrada en el registro de la Cámara de su solicitud de comparecencia, que explicará a los parlamentarios un informe de la Sindicatura de Cuentas de Castilla-La Mancha que plantea que los ingresos del ente en el ejercicio auditado están «sobrevalorados», según publicó ayer ABC.
Felicitaciones al síndico
A este respecto, el sindicato CSI-CSIF emitió ayer un comunicado en el que felicita a la Sindicatura de Cuentas por su capacidad para detectar «debilidades de control interno» en el funcionamiento del Ente y considera que el informe pone «en entredicho el sistema de selección del personal y su relación contractual con la empresa».
El sindicato se centra en la disparidad existente entre el número de directivos declarados (27) y los reales (43) y critica la «falta de sensibilidad» de los gestores del ente, muy especialmente de su director general.
CSIF también ve confirmadas sus sospechas sobre las deficiencias en el proceso de selección, ya que el informe dice que no se desarrollaron las pruebas de selección previstas, sino que se apostó por contratos indefinidos con cláusulas de no fijo, «lo que hipoteca el futuro de los profesionales de la información, y lo que es más importante, su independencia y libertad informativa».
Por supuesto, la oposición, que se encuentra estudiando el informe del Síndico con minuciosidad, dice que éste ratifica punto por punto sus denuncias de los últimos años sobre el deficiente funcionamiento del Ente: «El informe del síndico viene a dar la razón punto por punto a todas muestras denuncias, tanto en los medios de comunicación como en los tribunales, sobre la gestión absolutamente ineficaz, derrochadora y opaca de lo que es el dinero público que nos cuesta a los castellano-manchegos esa televisión automómica», dijo ayer a ABC la portavoz regional del PP, Carmen Riolobos.
Concentración de poder
La acumulación de poder que ha asumido y que mantiene «de una forma férrea» el director del Ente, Jordi García-Candau, es otra de las críticas que hace la oposición, ya que «además de ser el director general, representa a las dos sociedades anónimas, la radio y la televisión, lo que impide que haya un serio y rígido control de cómo funcionan», argumenta Riolobos, y añade que «los trabajadores del Ente, que son una parte importante dentro de lo que es la estructura empresarial del ente, hay una gran diferencia entre lo que cobran los trabajadores de base y lo que, sin control de la Consejería de Economía del Gobierno regional y de los propios órganos de control del ente, como es el Consejo de Administración, están cobrando los altos cargos, que, además, no coinciden en número los que realmente hay con los que realmente aprueba el Consejo de Administración». El informe del Síndico subraya que el Consejo Asesor no se reúne con la periodicidad que contempla la Ley de creación del Ente RTVCM (este año no se ha reunido aún; en 2004 sólo una vez)
El próximo 27 de agosto, en que se reúne el Consejo de Administración, Candau deberá explicar los presupuestos del Ente para 2009, que ascienden a 75 millones de euros, unos 12.000 millones de pesetas.

