Jueves, 14-08-08
El deporte rey de los Juegos llama a la puerta. Los atletas se encuentran prácticamente en los tacos de salida. Los puras sangre de la velocidad y los depredadores de la media y larga distancia esperan impacientes. Los veteranos templan los nervios, mientras los noveles se comen las uñas porque anhelan convertirse en héroes del tartán. Hay muchos, pero entre ellos hay un grupo de elegidos. Son cinco y todos ellos tienen en común su insultante juventud, debutar en unos Juegos Olímpicos, haber irrumpido con fuerza este verano con récords del mundo incluidos en sus distintas categorías y ser, por tanto, los principales favoritos al oro en Pekín. En definitiva, unas auténticas fuerzas de la naturaleza.
Usain Bolt
A por el primer título jamaicano
La lista la abre el jamaicano Usain Bolt, a punto de cumplir los 22 años, quien el pasado 31 de mayo corrió los 100 metros en 9.72. Días antes ya había avisado al parar el crono en 9.76. Sin embargo, sigue pregonando a los cuatro vientos que su distancia preferida es la de los 200 metros, más asequibles por su potente envergadura (1,93 metros). Pero su futuro no parece de momento claro en esta distancia ya que, aunque tiene acreditados unos buenos 19.75, aún está lejos de aproximarse siquiera al tope mítico de Michael Jonson (19.32), sobre todo si se ve «obligado» a prestar una mayor atención de la que quisiera a los 100 metros.
Su triunfo (o el de Asafa Powell), si se produjese, le daría a Jamaica el primer título olímpico de su historia en los 100 metros. Es curioso, pero este país caribeño que ha dado grandes velocistas al atletismo no tiene aún ningún título olímpico o Mundial. Los podían haber tenido de no haber estado Linford Christie (Barcelona 92) nacionalizado británico o Donovan Bailey (Atlanta 96), canadiense. O incluso Ben Jonson (Canadá) de no haber dado positivo en Seúl 88. Lo máximo que tienen conseguido los jamaicanos en los Juegos en los 100 metros son las platas de Herb McKenley (Helsinki 52), Lennox Miller (México 68) y Don Quarrie (Montreal 76).
Dayron Robles
Cuatro veces bajó de 13 segundos
El cubano Dayron Robles puede ser el atleta más odiado en Pekín. Él es el que se atreve a desafiar al ídolo local Liu Xiang, campeón olímpico en Atenas y poseedor hasta el 12 de junio del récord mundial de los 110 metros vallas (12.88). La temporada del cubano ha sido excelente, con el único lunar del Mundial en pista de Valencia, donde entendió que los jueces habían dado salida nula y salió tarde en la primera serie eliminatoria.
Robles no sólo ha mejorado el tope mundial de la distancia, dejándolo en 12.87, sino que además ha corrido cuatro veces este año por debajo de los 13 segundos. Sólo el americano David Oliver lo ha hecho, pero una vez (12.95). Liu tiene una mejor marca personal este año de 13.18, aunque se ha reservado mucho pensando en la final de Pekín.
LaShawn Merritt
No es el de la calle de al lado de Wariner
Los 400 metros han sido en los últimos años un coto cerrado de Jeremy Wariner, empeñado en romper el récord, también mítico (43.18), de Michael Jonson, su agente actual. Lo más cerca que ha estado ha sido en 43.45 (2007).
Sin embargo este verano las cosas están siendo distintas al aparecer en escena el americano LaShawn Merritt, dos años más joven que Wariner, quien le ha vencido dos veces. Todo un hito teniendo en cuenta que, desde que Wariner ganara el campeonato americano en el año 2004, sólo ha perdido cuatro carreras, una por abandono, otra ante el británico Tim Benjamín (2005) y estas dos con Merritt este reciente verano, que son las que cuentan.
A nivel de marcas, Wariner sigue estando un paso por delante ya que es el único atleta que ha bajado, y por dos ocasiones, este año de los 44 segundos (43.86 y 43.98), mientras que Merritt se ha quedado en los 44 justos.
No parece que Wariner se haya adaptado bien al cambio de entrenador que ha hecho para esta temporada (Michael Ford por Clyde Hart).
Abubaker Kaki
Un júnior que asusta a los seniors
Sorprendió por la facilidad con la que el sudanés ganó los 800 metros del Mundial de Valencia y asusta que haya nacido en 1989 y que aún esté en edad júnior. Con su marca de 1:42.69 destrozó el récord mundial júnior y figura en el primer puesto del ranking del año en la categoría absoluta. Su tránsito hacia la elite ha sido rápido. El año pasado corrió en El Cairo en 1:43.90 con sólo 18 años. Este año asombró en Valencia (1:44.81) y luego paró el crono en Oslo en los mencionados 1:42.69, haciendo los últimos 200 metros en menos de 26 segundos. Casi nada. Sólo un momento de baja forma o la aparición del mejor Borzakowsky le puede dejar sin el oro en Pekín.
Corre al más puro estilo africano: tirar desde el principio y destrozar la carrera. Antes, cuando estaba peor preparado, el que caía en su trampa era él porque no aguantaba el ritmo que imponía, como le sucedió en el Mundial del año pasado en Osaka cuando fue eliminado en las series tras tirar los primeros 400 metros a 52.23. Ahora ya se aguanta a sí mismo y resulta invencible. Veremos.
Pamela Jelimo
Revolución del medio fondo
Como Kaki, Pamela Jelimo ha saltado al primer plano mundial en edad júnior, ha destrozado el récord mundial júnior de los 800 metros (1:54.97), que tenía la china Yuan Wang desde 1993, en más de tres segundos, y tiene la segunda mejor marca del año por detrás de la sancionada Soboleva.
La keniana Jelimo ganó el Campeonato de África y ha dominado hasta ahora la Liga de Oro, superando siempre con creces a su compatriota Janeth Jepkosgei. Con ella en pista, parece que se corren dos carreras, la suya y la del resto.



