Miércoles, 13-08-08
Desde que llegara a México D.F. el pasado 2 de agosto para asistir a la inauguración del Congreso Internacional del Sida hasta su regreso ayer a España, tras su última escala en El Salvador, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha realizado una intensa gira por Iberoamérica en la que ha hecho gala de la generosidad española al anunciar donaciones de diversas cuantía y destino hasta completar un compromiso de gasto de 131.1 millones de euros.
A pesar de la situación delicada que atraviesa la economía española, la chequera solidaria del Ejecutivo no reducirá sus activos, tal y como la propia De la Vega recalcó el sábado en Puerto Príncipe, la capital haitiana. «No será en cooperación donde se restringirá el gasto», afirmó instantes antes de anunciar un aumento de los fondos estatales destinados a cooperación. «En la pasada legislatura se hizo un esfuerzo extraordinario y se alcanzó el 0,5 por ciento del Producto Interior Bruto de inversión, y nuestro compromiso es llegar al 0,7 por ciento esta legislatura», señaló.
Y si continúa con el ritmo de promesas de aportaciones que ha mantenido en este viaje, es más que probable que consiga superar ese ya mítico porcentaje. En las cuatro escalas de su cuarto tour por Iberoamérica desde que accedió al Gobierno -no ha faltado su visita en ningún verano desde 2005-, De la Vega se ha dedicado a comprometer donaciones millonarias.
Apoyo al turismo de Acapulco
En México, la primera escala del viaje, De la Vega prometió un total de treinta millones y medio de euros en 48 horas. El 3 de agosto, en México D.C., en la XVII Conferencia Internacional sobre el Sida, anunció una donación de 10,2 millones de euros para ayudar en la lucha contra esta enfermedad.
Al día siguiente se desplazó hasta el litoral mexicano del Pacífico y prometió en Acapulco la cofinanciación con 23,3 millones de euros del saneamiento de las aguas de la bahía de esta ciudad costera, con el objetivo de fondo de dar un empujón al turismo en la zona.
Si en México las promesas de aportación española se dirigieron a la lucha contra el Sida y al medio ambiente, en su escala en la República Dominicana De la Vega comprometió el dinero público a una de las materias en las que más se ha centrado el Gobierno en los últimos meses: la igualdad de géneros, para lo que el 8 de agosto la vicepresidenta suscribió un acuerdo en Santo Domingo por el que España aportará 4,5 millones de euros.
Al día siguiente, tras reunirse con el presidente dominicano, Leonel Fernández, proclamó una dádiva de ocho millones de euros que se inyectarán directamente en los presupuestos generales de este país para que los invierta en la prevención de desastres naturales.
67 millones en cuatro años
El 9 de agosto cambió de lado de la isla y se dirigió a Puerto Príncipe (Haití), donde se reunió con el presidente haitiano, René Préval, con quien comprometió una donación de 67 millones de euros entre 2009 y 2012, que se suman a los 40 millones de euros que España ha aportado en los últimos años a Haití, uno de los países más pobres del mundo. Antes de partir para El Salvador, le dio tiempo a anunciar una subvención de 600.000 euros para el colegio de las monjas de Paul de Puerto Príncipe.
Por último, el domingo se reunió con el presidente salvadoreño, Elías Antonio Saca, para preparar la Cumbre Iberoamericana que se celebrará en San Salvador en octubre y ya de paso anunciar ayudas por valor de 17,5 millones de euros, ocho millones para tratar de luchar contra la pobreza y nueve y medio para la reinserción de jóvenes violentos pertenecientes a «maras (bandas callejeras)».

