Miércoles, 13-08-08
Un informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) divulgado ayer en Bolivia señala que se han detectado al menos cinco irregularidades durante el referéndum revocatorio celebrado el pasado domingo. entre ellas la inducción del voto. El respaldo a la ratificación del mandato del presidente de Bolivia, Evo Morales, subió ayer al 65 por ciento, según el recuento oficial que la Corte Nacional Electoral (CNE) realizó del 75 por ciento de los votos emitidos.
En medio de estos cuestionamientos, el prefecto (gobernador) revocado de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, anunció que deja el cargo «para evitar enfrentamientos entre bolivianos» y la Iglesia católica se ofreció para mediar en el proceso de diálogo que Morales anunció para después de que se conozcan los resultados.
El alejamiento de Reyes Villa se suma al de otro prefecto de la oposición, José Luis Paredes, de La Paz, quien tomó la decisión el mismo día de la consulta. Ambos perdieron, según los sondeos a pie de urna, y el mismo lunes los sectores sociales afines al Gobierno comenzaron a presionar para que dejen sus cargos.
En La Paz, un grupo de campesinos proclamó al diputado oficialista René Ramos como nuevo prefecto y en Cochabamba dirigentes de los cocaleros y campesinos anticiparon que expulsarán a Reyes Villa inmediatamente después de que se conozcan los resultados.
El recuento de la CNE señala que Morales y su vicepresidente, Álvaro García Linera, consiguen hasta el momento el respaldo de 1.618.072 votos, frente a los 871.231 sufragios contrarios. Esta votación es superior al 53,7 por ciento que alcanzaron en 2005, cuando 1.544.374 los apoyaron.
Los datos parciales confirman que también fue revocado el prefecto de Oruro, Alberto Aguilar, del oficialista Movimiento al Socialismo (MAS). Los otros seis gobernadores se mantienen en sus cargos.
Estos resultados se conocen un día después de que la OEA divulgó sus observaciones sobre el proceso, mediante un informe de su secretario general, Miguel Insulza. Según el documento, se detectaron casos de violación del voto secreto (9 por ciento); difusión de propaganda en los recintos electorales (30 por ciento); ciudadanos que no sufragaron pese a cumplir con los requisitos (32 por ciento) y problemas en el proceso de recuento (5 por ciento).
La organización Bolivia Transparente, un grupo de observadores de la sociedad civil, también detectó casos en los que no se respetó el secreto del voto y el Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica recomendó realizar ajustes al sistema electoral boliviano.
Diálogo con condiciones
El jefe de Estado anunció que convocará un proceso de diálogo con los prefectos de la oposición una vez que concluya el recuento oficial de la CNE, porque considera que esa es la petición que hicieron los bolivianos con su voto. Sin embargo, los líderes de las regiones autonomistas anticiparon que no asistirán a la invitación si antes Morales no devuelve a sus regiones los recursos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos que fueron destinados por el Gobierno para el pago de una renta a los mayores de 60 años, exigencia que Morales rechazó varias ocasiones.

