Lunes, 11-08-08
Los rodearon, los insultaron y los amenazaron. Es lo que hizo ayer en Guecho (Vizcaya) un grupo de elementos proetarras con cuatro concejales del PP que acudían al Mercado de San Lorenzo. La denuncia de este nuevo caso de intimidación y acoso a políticos del PP la realizó Marisa Arrúe, portavoz del Grupo municipal del PP en Guecho, para quien la única tortura que hay en el País Vasco «es aguantar a esa gente». No es la primera vez -y, por desgracia, tampoco la última- que ediles y simpatizantes de esta formación política son en las calles del País Vasco objetivo, también, de los simpatizantes de ETA. Así, en este mismo mercado, hace ahora dos años la entonces presidenta del PP vasco María San Gil fue insultada y amenazada, y se convirtió en blanco de varios botellazos.
Marisa Arrúe explicó que tanto ella como varios compañeros de su partido vivieron a mediodía de ayer «un espectáculo terrible, muy desagradable cuando un grupo de indeseables» les rodearon y comenzaron a «insultarlos y a amenazarlos». Los proetarras incluso la llegaron a «amenazar de muerte. Me dijeron que me iban a matar. Lo hemos pasado francamente mal». Pero no sólo ellos fueron objetivo de los proetarras. En un momento dado, los radicales también comenzaron a vociferar insultos contra un grupo de simpatizantes del PP que salió en auxilio de los directamente zaheridos. «A varios de ellos los conozco del pueblo, son de esos que nos increpan alguna vez», afirmó la concejal con un tono más propio de la costumbre que de la resignación.
Sólo los escoltas
Pero Marisa Arrúe no sólo condenó a los vándalos que impidieron que políticos y simpatizantes populares disfrutaran de la fiesta que se celebraba en el Mercado de San Lorenzo. Sus críticas también las ha dirigido contra la Policía Municipal y la Ertzaintza. Hasta «en cuatro ocasiones»tuvieron que reclamar la intervención de la primera. Aunque poco, «algo hicieron», no así como la «Ertzaintza que ni apareció». De esta forma, los ediles populares sólo contaron con la protección de los servicios de seguridad que los acompañan.
Ante las amenazas de los proetarras y la falta de auxilio por parte de los que tienen la obligación de proteger a los ciudadanos, Marisa Arrúe cree que los hechos ponen de manifiesto, una vez más, «la falta de libertad» que se sufre día a día en el País Vasco «cuando llevamos treinta años de democracia». «Ellos te llaman torturadora, cuando la verdadera tortura es aguantar a esta gente».
Además, criticó al PNV y las «declaraciones benevolentes» que realizan sus dirigentes «en torno a todo este sector de violento», al que «le están dando fuerza». En este sentido, denunció que el alcalde de Guecho, Imanol Landa, del PNV, haya asegurado que las últimas fiestas vividas en la localidad han sido «las más pacíficas» porque, para Arrúe, es «lógico» que hayan sido pacíficas ya que «han dejado hacer lo que han querido a los violentos, con unas fiestas plagadas de referencias a ETA. Es una vergüenza la actitud del PNV», sentenció.
A su juicio, «es esa ambigüedad del PNV la que hace tanto daño para que en este país podamos vivir en libertad». En el mismo sentido, criticó que el consejero vasco de Interior, Javier Balza, diga «que iba a poner unas medidas especiales en Guecho porque «está en el punto de mira» de los terroristas, y «luego el alcalde permita a esta gentuza hacer lo que les da la gana» en las fiestas.
Apoyan a Ibarretxe
El presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, tras condenar el ataque sufrido por los concejales populares de Guecho, advirtió al lendakari, Juan José Ibarretxe, de que los autores de esas amenazas e insultos son «los mismos» que le dieron su voto para sacar adelante la Ley de Consulta.
Para Basagoiti, lo sucedido ayer en Guecho es una acción «absolutamente planificada», puesto que es evidente que «estaban esperando para acosar a los representantes del PP». Tras advertir a los autores de estos hechos de que no van a «parar ni amedrentar» a los dirigentes y cargos populares, aseguró que el PP va a estar «en las fiestas, calles y plazas de todos los pueblos y ciudades del País Vasco».

