Jueves, 07-08-08
E. RIVERA. SERVICIO ESPECIAL
MÉXICO. Unos doce millones de infecciones por VIH podrían evitarse hasta 2015 con una verdadera política de prevención que combinara varios métodos, según Onusida. El director del Programa de Sida de Naciones Unidas, Peter Piot, publica en la revista «The Lancet» un llamamiento a la acción donde subraya que la cantidad de nuevas infecciones anuales se reduciría en dos tercios con esta estrategia.
Onusida estima que la prevención del VIH costará 11. 600 millones de dólares en 2010 y 15. 300 millones en 2015, a medida que haya un acceso más universal a los programas. La prevención combinada (preservativo, circuncisión, jeringuillas desechables y cambios en el comportamiento sexual) está en el centro de la conferencia internacional sobre el sida que se celebra en México. «La comunidad internacional debe movilizarse y llegar a las poblaciones que más lo necesitan», estiman los firmantes del estudio, que recuerdan que cada día unas 7. 000 personas son infectadas por el virus. Piot y sus colaboradores reconocen que «ninguno de los logros en prevención de los últimos 25 años fue fácil y piden que se enfoque el problema a largo plazo.
Condón femenino
Entre las asignaturas pendientes de la prevención está la promoción de los preservativos femeninos. Ayer varios grupos de activistas denunciaron la «desidia» en la promoción del condón para mujeres. Sólo el 0,2 por ciento de los preservativos que se producen están dirigidos específicamente a la mujer, lo que limita las posibilidades de autoprotección de millones en todo el mundo. Además el femenino cuesta medio dólar, unas cincuenta veces más que cada unidad del preservativo masculino.
En 2005 se repartieron 12 millones de preservativos femeninos y se pasó a 26 millones en 2007, muy lejos aún de los 11.000 millones de condones para varones que el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) estima que se distribuyeron aquel año.
El problema no es sólo de demanda sino más bien de oferta y sobre todo «de voluntad política», dijo a ABC Steve Kraus, director mundial del Programa de VIH/sida de UNFPA. «Los gobiernos no han priorizado la igualdad de género en sus esfuerzos de prevención». Tampoco ayuda su coste. El condón masculino se hace de látex y el femenino de un tipo de poliuretano. Es un producto neutral, casi nadie en el mundo tiene una reacción alérgica.
Un problema añadido es la falta de competencia, indica Kraus. «Necesitamos más artículos en el mercado y más inversión de la comunidad internacional».

