
Martes, 05-08-08
RAFAEL A. AGUILAR
CÓRDOBA. Entre 40.000 y 43.000 vehículos circularán desde dentro de mes y medio por el segundo tramo de la Ronda de Poniente, que discurre entre la Vereda de Trassierra -en el Parque Figueroa- y la avenida del Aeropuerto. La previsión con la que trabaja la Junta de Andalucía, que es la Administración que sufraga esta conexión viaria, es que el citado segmento de la carretera que queda por ponerse en funcionamiento de la Ronda esté hábil para el tráfico en la primera quincena del próximo mes de septiembre, según informó ayer a ABC el jefe de Servicio de Carreteras de la Consejería de Obras Públicas, Tomás González de Canales.
Otro paso salva una almunia
Con ello, se completará la circunvalación que cuenta con dos tramos más, ambos ya operativos: el que discurre entre la Arruzafilla y el Parque Figueroa y, de otro lado, el que conecta la avenida del Aeropuerto con la Autovía de Andalucía (y que incluye el Puente de Andalucía). El último segmento, que en realidad es el segundo si se sigue el sentido del tráfico, cuenta con dos túneles. Uno, el de los Omeyas, estaba previsto desde que la Junta descartó un paso elevado por la oposición de los vecinos; el otro, más corto, ha sido preciso tras la aparición de una almunia del siglo X durante las obras.
De cualquier modo, la cifra de vehículos que aportó ayer González de Canales es una estimación que probablemente fluctúe una vez que la vía se abra al paso rodado. «Las últimas mediciones con las que contamos corresponden a junio de 2007, y nos dicen que unos 43.000 vehículos circulan cada jornada por el cruce de la avenida del Aeropuerto», señaló el responsable del Servicio de Carreteras de la Administración autonómica. Un número similar de coches, camiones y motocicletas será el beneficiario de la infraestructura viaria que culminará Obras Públicas en breve.
Los trabajos, ya acabados
De hecho, «la obra civil está ya acabada», tal y como señaló ayer González de Canales en declaraciones a este periódico. Así, el mes y medio aproximado que resta para que se inaugure el segundo tramo de la Ronda de Poniente se dedicará a cuestiones administrativas y de seguridad, «además de a algunos remates técnicos». Entre los asuntos burocráticos pendientes destaca la acreditación que ha de emitir la Dirección General de Carreteras al paso subterráneo de los Omeyas, que con 270 metros de longitud para salvar las vías del AVE y del ferrocarril convencional y de la carretera de Palma del Río, será el primer túnel de entidad con el que cuente la ciudad. Además, la legislación para este tipo de infraestructuras exige que se nombre a un gestor del túnel, tal y como informó González de Canales.
De otro lado, es preciso que se cierre la contratación del personal cualificado que se encargará de velar por el mantenimiento y la seguridad de este elemento central del segundo tramo de la Ronda de Poniente. «Aunque todavía hay que concretarlo, el número de profesionales que estimamos que sean necesarios será de entre cuatro y cinco», aseveró el jefe de Servicio de Carreteras.
Este personal tendrá su base en el centro de control del paso subterráneo de los Omeyas, instalado en la entrada sur de la infraestructura. Desde una sala con monitores, los especialistas controlarán todos los dispositivos técnicos del túnel, desde la iluminación a la ventilación, así como opacímetros -o aparatos con los que se verifica que el aire del interior de la vía no está contaminado-.
Hay que recordar que el túnel de los Omeyas ha costado 80 millones de euros, según manifestó la Consejería de Obras Públicas en octubre de 2007 durante la inauguración de 500 metros de carretera que enlazan la glorieta norte del paso con la carretera de Palma del Río. Como ya queda dicho, a este paso subterráneo principal se une otro de menos longitud (60 metros), y que salva una construcción medieval. Las obras en este túnel han acabado más recientemente.

