Domingo, 03-08-08
La realidad ha superado las previsiones oficiales más optimistas. El último informe de los CDC (Centros para el Control de las Enfermedades) confirma el avance de la infección en Estados Unidos. Al menos 56.000 personas se infectan cada año con el VIH, el virus del sida. Esta cifra eleva en un 40% las cifras de nuevos casos previstas por las autoridades sanitarias.
El CDC advierte que los nuevos métodos con los que se obtienen los nuevos diagnósticos y extrapolan después a la población general han ayudado a engrosar las cifras. Pero el organismo también es consciente de que «la epidemia de VIH es y ha sido peor de lo que previamente se pensaba», señala en su informe. Los resultados indican que aproximadamente se produjeron en 2006, 56.300 nuevos seropositivos en Estados Unidos.
Más en varones
El organismo estadounidense destaca el impacto de la epidemia entre los hombres que mantienen relaciones sexuales entre varones (homosexuales y bisexuales), así como entre la población afroamericana. Más de 28.000 de las nuevas infecciones se producen entre hombres que mantienen sexo con hombres, casi 17.000 en heterosexuales y 15.000 de ellos son mujeres. «Estos datos confirman lo que ya sabíamos por el aumento de las enfermedades de transmisión sexual, como la sífilis y la gonorrea, así como el incremento de sexo sin protección», explicó ayer Kevin Fenton, del CDC. A falta de una vacuna preventiva, Fenton insistió en que no se puede bajar la guardia en prevención y en educación.
Crisis alimentaria
Los nuevos datos de Estados Unidos coinciden con el arranque de la Conferencia Mundial del Sida que se celebrará en Ciudad de México desde mañana y hasta el viernes 8 de agosto. Ayer Peter Piot, el director general de Onusida, destacó que otros factores, como la crisis alimentaria mundial, también están afectando a la lucha contra el sida porque los pacientes deben destinar recursos adicionales a su sustento. «Cuánto más pobre seas más te afecta el sida. Tenemos algunas situaciones paradójicas, personas que tienen acceso a medicamentos muy sofisticados pero no tienen qué comer o carecen de dinero para acudir a un centro médico».
El máximo responsable del Programa de Naciones Unidas contra el Sida hizo estas declaraciones tras la inauguración de la cumbre «Liderazgo Positivo», uno de los actos previos al congreso mundial del sida.

