Brazo robótico de la sonda Phoenix, en plena acción. ABC
Viernes, 01-08-08
Todos lo esperaban, todos lo sabían desde hace años, pero hasta ahora no había una confirmación oficial. En Marte hay agua. Más allá de las imágenes de satélite, de las sospechas a partir de datos dispersos, de las imágenes confusas, la sonda Phoenix ha comprobado en sus análisis la existencia del líquido elemento en el planeta rojo. En un comunicado de la agencia espacial estadounidense, la NASA indicó que el pasado miércoles el brazo robótico de la nave estadounidense depositó una muestra en un instrumento que identificó vapores de agua.
«Tenemos agua» en Marte, señaló William Boynton, encargado del analizador térmico de Phoenix en la Universidad de Arizona. Según el científico, ésta es la primera vez que se concreta, sin el menor resquicio de duda, la presencia de agua en el planeta.
Boynton añadió que ya se habían detectado indicios de agua congelada en observaciones anteriores hechas por la nave Mars Odyssey, así como por la propia Phoenix, que hace cerca de un mes fotografió unas misteriosas formas blancas que poco después habían desaparecido. Los científicos aventuraron entonces que se trataba de hielo que se evaporaba, pero no podían estar completamente seguros.
La primera vez
«Esta es la primera vez que el agua marciana es, se toca y se prueba», añadió el investigador. La muestra en la que se confirmó la presencia de agua fue extraída de una perforación de alrededor de cinco centímetros en el suelo marciano, bajo la que el brazo robótico de dos metros de longitud tropezó con una dura capa de material congelado.
El miércoles, la muestra había estado dos días expuesta al ambiente marciano y el agua que contenía comenzó a evaporarse, hecho que facilitó su observación, afirma el comunicado. «"Marte nos está dando algunas sorpresas», señaló por su parte Peter Smith, investigador principal de la misión, al referirse al comportamiento «diferente» del material marciano analizado.
La misión exploratoria de Phoenix, que descendió el pasado 25 de mayo en la zona ártica marciana debía durar tres meses y terminaba en agosto. Sin embargo, en vista de los éxitos conseguidos, la agencia estadounidense ha decidido prolongarla hasta el 30 de septiembre. «Phoenix goza de buena salud y las proyecciones en lo que se refiere a su energía solar son buenas y queremos aprovechar este recurso en uno de los puntos más interesantes del planeta», dijo Michael Meyer, científico del Programa de Exploración de Marte.

